Hoy me levanté pensando…

Me da miedo sentir que me estoy muriendo. No me da miedo morir. Me da miedo la obsolescencia biológica programada.

¿A qué me refiero? A todo lo que nos mata lentamente y que, además, aceptamos y normalizamos como única forma de vivir. Azúcar, microplásticos, cambios en el ecosistema.

Diabetes, cáncer, demencia, drogas. Formas de morir que no existían hace cien años. Y no: no es que no estuvieran catalogadas o no se hubieran descubierto. Es que no existían las causas raíz de esos padecimientos.

Quiero mostrarte de forma gráfica lo que estamos viviendo muriendo.


De qué morimos, por qué nacemos menos y cuántos seríamos

Vamos por partes. Primero, de qué se muere hoy en los países ricos y por qué esas causas casi no existían hace un siglo. Después, por qué nacen menos niños. Y al final, un modelo que puedes mover con tus propias manos para responder la pregunta que dispara todo esto: ¿cuántos seríamos si nada de eso hubiera cambiado? No necesitas saber demografía para seguirlo; cada sección explica lo que hace falta cuando hace falta.

—
miles de millones de personas en 2024 en el escenario seleccionado abajo. La cifra real es 8.2.
1

De qué muere Occidente

Empecemos por el presente: cuando alguien muere hoy en un país rico, ¿de qué muere? La respuesta ha cambiado por completo en un siglo.

En los países de ingresos altos, la mayoría de las muertes ya no vienen de infecciones sino de enfermedades crónicas, las que se desarrollan lentamente a lo largo de la vida. Cuatro grandes grupos (corazón, cáncer, demencias y causas externas) concentran entre el 65 y el 70 % del total. Si sumamos diabetes, enfermedad pulmonar y renal, las enfermedades crónicas superan el 85 %. Lo que antes nos mataba (infecciones, parto, mortalidad infantil) hoy queda por debajo del 10 %.

Las causas externas parecen pequeñas en el total, pero engañan: suicidio, sobredosis y accidentes golpean sobre todo a menores de 50 años, así que se llevan muchos más años de vida por persona de lo que su porcentaje sugiere.

Cardiovasculares 26 %, cáncer 23 %, demencias 7 %, causas externas 7 %, otras no transmisibles 19 %, infecciosas y otras 18 %.

Puntos medios de los rangos citados (OMS, Estimaciones Mundiales de Salud; GBD). Las participaciones varían por país y año.

2

Orígenes: biología y diseño sistémico

¿Por qué estas enfermedades y no otras? Cada una tiene dos capas: cómo falla el cuerpo, y qué las volvió tan comunes.

Cada tarjeta separa dos preguntas. La biología explica qué falla dentro del cuerpo. El sistema explica por qué esa falla se volvió masiva: en casi todos los casos, un modelo económico o social que prioriza eficiencia, conveniencia o alivio rápido, y traslada el costo al cuerpo con décadas de retraso. Ese retraso es la clave: lo que nos enferma hoy se decidió hace veinte o treinta años.

Cardiovasculares y metabólicas

Biología
Daño endotelial acumulado, inflamación crónica de bajo grado, resistencia a la insulina.

Sistema
Entornos obesogénicos con ultraprocesados diseñados para la palatabilidad; arquitectura urbana y laboral que elimina el movimiento incidental; estrés crónico con cortisol sostenido.

Cáncer

Biología
Mutaciones acumuladas que escapan a la reparación celular; la edad es el principal factor por acumulación estadística de errores.

Sistema
Carcinógenos normalizados: tabaco (efecto con décadas de retraso), alcohol (Grupo 1 de la OMS), obesidad ligada a al menos 13 tipos de cáncer. Umbrales regulatorios de riesgo aceptable definidos por viabilidad económica.

Demencias

Biología
Acumulación de beta-amiloide y tau, pérdida progresiva de sinapsis.

Sistema
Fallo vascular acumulado desde la mediana edad (hipertensión, diabetes, obesidad); aislamiento social crónico y baja reserva cognitiva. Es la enfermedad de un sistema médico que extendió la vida sin extender la salud neuronal.

Sobredosis y muertes por desesperanza

Biología
Secuestro del sistema de recompensa dopaminérgico por opioides de alta potencia; tolerancia rápida y dependencia física.

Sistema
Medicalización agresiva del dolor crónico con marketing que minimizó el riesgo de adicción; deterioro socioeconómico y pérdida de empleo industrial (Case y Deaton); mercado ilegal que optimizó su cadena con fentanilo.

3

Cuándo se volvió masiva cada una

No aparecieron todas juntas. Llegaron en oleadas, una tras otra, a lo largo de un siglo.

La idea en una frase

Cuando la medicina venció a las infecciones, la gente empezó a vivir lo suficiente para desarrollar enfermedades que antes casi nadie alcanzaba. A ese relevo (de causas infecciosas a crónicas) los demógrafos lo llaman «transición epidemiológica». La línea de tiempo de abajo muestra cómo cada nueva causa tomó el relevo de la anterior.

190019251950197520002025
Cardiovascularesdespegue 1920s, pico 1960s–70s
Framingham 1948
Cáncerdespegue 1930s, dominante desde 1950s
Demenciasdescritas en 1906, masivas desde 1990s
1906
Desesperanza químicainicio exacto: 1999
OxyContin 1996
1999 · pastillas recetadasEl sistema médico como distribuidor.
2010 · heroínaAl restringir recetas, la demanda migra al mercado negro.
2013 · fentaniloSintético 50 veces más potente que la heroína; más barato de traficar.
El patrón: en los 50 enfermamos por cómo se optimizó la comida y el movimiento; en los 60 y 70, por cómo se optimizó la producción (tabaco, químicos); en los 90 el sistema mantuvo viva a la gente tanto tiempo que el cerebro empezó a fallar; y en el siglo XXI, ante la precariedad, se optimizó el alivio químico del dolor emocional hasta volverlo letal.
4

Primer escenario: ¿y si esas enfermedades no existieran?

Aquí empieza el juego de imaginación. Quitemos esas cuatro causas de muerte, pero dejemos que la gente tenga hijos como los tuvo de verdad. ¿Cuántos seríamos?

Imagina que desde 1920 nunca existieron las enfermedades del corazón, el cáncer, las demencias ni las muertes por accidentes y drogas, pero que todo lo demás pasó igual, incluida la caída real de la natalidad. El resultado es sorprendentemente moderado. Hasta 1950 no cambia nada, porque la gente moría antes por infecciones y ni siquiera llegaba a la edad de esas enfermedades. A partir de ahí, la gente que antes moría entre los 50 y los 75 años simplemente sigue viva.

FasePoblación estimadaFrente a la realQué ocurre
1920–1950~2 500 MigualCuello de botella infeccioso; eliminar cáncer o infartos no cambia la demografía.
1950–1980~4 800 M4 400 MAntibióticos y vacunas retiran las infecciones; sin infartos ni tumores, la gente llega a los 65 y sigue viva.
1980–20249 500–10 500 M8 160 MDe ~60 M de muertes anuales, ~35 M son por las causas eliminadas; el excedente acumulado es de 1 500 a 2 000 M.
Lo contraintuitivo: la población no se dispara, porque las mismas fuerzas que causan el infarto y el cáncer (ciudades, oficinas, comida barata, la mujer en la escuela y el trabajo) son las que bajan la natalidad de 6 a 1.5 hijos. No nacen más niños; se acumulan más ancianos. La pirámide de edades se vuelve un bloque rectangular, y lo que colapsaría no sería la comida, sino el sistema de pensiones y cuidados.
5

¿Por qué nacen menos niños?

La otra mitad de la historia. La natalidad se desplomó en un siglo, y las razones se dividen en dos: las que elegimos y las que nos pasan sin querer.

La cantidad de hijos por mujer cayó de unos 5 a unos 2.3 en el mundo. La mayor parte de esa caída (entre el 80 y el 90 %) es una decisión: anticonceptivos, ciudades, mujeres estudiando y trabajando, y lo caro que es criar. Pero hay una parte que no se elige: la infertilidad, biológica y ambiental, que actúa como un impuesto silencioso. Convierte el «lo dejo para después» en un «ya no pude», y abre una brecha entre los hijos que la gente quería y los que tuvo.

Directas: biológicas y médicas

Factor masculino: la concentración de espermatozoides cayó un 51.6 % a nivel global entre 1973 y 2018 (Levine, metaanálisis 2022), y el ritmo se duplicó después del año 2000. El origen es ambiental y de estilo de vida; la evolución es demasiado lenta para explicarlo.

Factor femenino: mayor prevalencia de SOP y endometriosis; la fertilidad declina desde los 32 años y cae de forma abrupta a los 37, en conflicto directo con la ventana de estabilidad económica. ITS no tratadas (clamidia) con obstrucción tubárica.

Indirectas: ambientales

Disruptores endocrinos: ftalatos y bisfenol A en plásticos alimentarios, recibos térmicos y cosméticos; PFAS en antiadherentes, envases y textiles impermeables; pesticidas como el glifosato con efectos sobre la espermatogénesis en laboratorio.

Efecto cóctel: ningún compuesto supera por sí solo el umbral regulatorio, pero la exposición acumulada a decenas de ellos no se mide. La regulación prueba toxicidad aguda, no toxicidad reproductiva crónica de baja dosis.

Indirectas: conductuales y metabólicas

Obesidad y resistencia a la insulina alteran el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal; en hombres, el tejido adiposo convierte testosterona en estrógeno. Cortisol crónico que compite con las hormonas reproductivas. Tabaco, alcohol, cannabis y opioides que suprimen las gonadotropinas.

Cuantificación

Prevalencia: 17.5 % de la población adulta mundial experimenta infertilidad en algún momento (OMS, 2023), estable en porcentaje.

Efecto sobre la TGF en países de ingresos altos: entre 0.1 y 0.3 puntos. Su efecto es concentrado: frustra el deseo de un subgrupo específico, mujeres que desean dos hijos y terminan con uno o ninguno.

La reproducción asistida es un mercado de más de 30 000 millones de dólares anuales: el sistema externaliza el daño y luego monetiza la solución.

La TGF mundial cayó de 5.0 en 1950 a 2.3 en 2024; el nivel de reemplazo es 2.1.
6

¿Nos empujan a no tener hijos?

Casi nunca hay una orden explícita. Lo que hay es un entorno que vuelve la opción de no tener hijos la más fácil y la mejor vista. Y unos pocos países que intentan lo contrario.

En natalidad, la propaganda rara vez es un decreto. Opera como diseño conductual: narrativas, incentivos invertidos y marcos morales que hacen de la no-reproducción la ruta de menor resistencia y mayor estatus.

El hijo como producto de lujo

Estabilidad financiera como prerrequisito absoluto; el estilo DINK como ápice del éxito. Fricción económica diseñada (vivienda, guarderías) que actúa como filtro de facto.

Penalización laboral

Horarios rígidos, disponibilidad permanente y brecha de ascensos medible para madres. El mensaje implícito: para tener éxito, actúa como si no tuvieras hijos.

Eco-ansiedad y culpa moral

Narrativas que etiquetan la reproducción como egoísta ante el clima. Internaliza la censura: el individuo se vigila a sí mismo sin intervención estatal.

La FIV como plan B

Falsa sensación de control temporal: posponer hasta los 40 porque la ciencia lo resolverá, ignorando tasas de éxito que caen desde los 35 a 38 años.

Naciones que promovieron lo contrario

PaísModeloMecanismosResultado
HungríaIdeológico-consistenteExención vitalicia de impuestos a madres con 4+ hijos; préstamos matrimoniales condonados por hijo; maternidad como deber patriótico.Vinculado a política conservadora y anti-inmigración; efecto limitado.
SingapurTecnocráticoBaby Bonus escalonado, cofinanciación de cuentas de ahorro, prioridad en vivienda pública; campañas constantes desde los 80.TGF por debajo de 1.0. Los incentivos no vencen una cultura laboral de 60+ horas.
RusiaGeopolíticoCapital Materno desde 2007 por segundo y tercer hijo, dirigido a vivienda; títulos honoríficos.Guerra y movilización anulan cualquier incentivo: la seguridad es prerrequisito.
Corea del SurContraejemploMás de 200 000 M USD desde 2006 en efectivo, vivienda y permisos.TGF ~0.72, la más baja del mundo. Sin cambiar competencia educativa, jornada y reparto doméstico, el dinero no opera.
El diagnóstico: los países que intentan revertir la caída fracasan o logran poco porque ponen parches financieros a un problema de estructura. Mientras el mejor momento biológico para tener hijos siga chocando de frente con el mejor momento económico para tenerlos, la natalidad seguirá bajando. (TGF = tasa global de fecundidad: el promedio de hijos por mujer.)
7

El modelo: pruébalo tú

Ahora te toca a ti. Mueve las perillas y mira cómo cambia la población de 2024. Esta es la pieza central del ejercicio.

Cómo jugar con esto

Tienes dos modos. Fecundidad real deja que la natalidad caiga como cayó de verdad y solo quita las muertes crónicas: es el escenario de la sección 4. Fecundidad bloqueada hace la pregunta atrevida: ¿y si las mujeres hubieran seguido teniendo tantos hijos como en 1950? Empieza moviendo solo esa perilla y observa cuánto se dispara la curva. Luego prueba la reducción de muertes crónicas: verás que casi no mueve nada, y justo debajo del gráfico se explica por qué.

5.0
90%
29
15 mil M
Población real 8.2 mil millones en 2024; escenario con fecundidad bloqueada alrededor de 20 mil millones.
Población 2024
—
Tasa de crecimiento desde 1990
—
Tiempo de duplicación
—
Aporte de la fecundidad
—
Aporte de la mortalidad crónica
—
Múltiplo sobre la realidad
—

Cómo funciona (sin fórmulas)

Con la fecundidad bloqueada, el ritmo de crecimiento depende de cuántas hijas tiene cada mujer que a su vez llegan a tener hijas. Eso se calcula con los hijos por mujer, la proporción que son niñas y cuántas sobreviven hasta la edad de ser madres. Esa supervivencia mejoró de verdad a lo largo del siglo (de 0.80 en 1950 a 0.95 hoy) gracias a vacunas y agua limpia, no a las causas crónicas que el escenario retira.

Por qué la mortalidad casi no mueve la curva

Quitar enfermedades del corazón, cáncer o demencia salva sobre todo a mayores de 65 años, es decir, a personas que ya no van a tener hijos. Por eso no cambia el ritmo al que crece la población: solo suma un grupo de ancianos que siguen vivos. Ese grupo pesa poco (3 a 4 %) en una población joven, y más (cerca del 10 %) en una envejecida. En números: esta palanca añade poco más de mil millones de personas; la palanca de la natalidad añade más de diez veces eso. Ahí está el hallazgo central de todo el ejercicio.

El freno endógeno, si lo activas, simula que los recursos ponen un tope: el crecimiento se frena a medida que la población se acerca a la capacidad de carga que elijas. Sirve para distinguir el techo que solo permite la aritmética de lo que un mundo con límites reales habría tolerado.

8

El escenario extremo: ¿hasta dónde aguanta el planeta?

Si empujas la natalidad al máximo, el modelo dibuja 38 mil millones de personas. Pero un número en una gráfica no es un mundo posible. Aquí exploramos qué habría pasado en realidad.

Las secciones anteriores dejan la natalidad en 5 hijos y dan un mundo de unos 20 mil millones. Si subes la perilla a 6.5, el modelo salta a 38.5 mil millones en 2024, con la población duplicándose cada 19 años. Esa cifra no describe un mundo que pudiera existir: describe el techo que la pura biología permitiría si nada más se interpusiera. Y sí se interpone: nada en el mundo real (ni la comida, ni la energía, ni las ciudades) se duplica cada 19 años.

Dónde se generaría el crecimiento

No en Occidente. El modelo congela la fecundidad de 1950, pero la caída real fue más pronunciada y más temprana justo en los países ricos: congelar el nivel alto beneficia proporcionalmente más a quien más cayó. En términos absolutos, el excedente se concentraría donde había población grande con fecundidad alta sostenida: el subcontinente indio, África subsahariana y, hasta los años 90, China (que en el mundo real aplicó el hijo único). Europa y Norteamérica crecerían respecto a su línea real, pero partían de bases menores y pirámides ya envejecidas, de modo que su peso relativo en el total mundial caería. El escenario invierte, sin proponérselo, el reparto demográfico global.

Efectos ecológicos y económicos

La pregunta que la demografía pura no responde es si esos cuerpos comen. A 3.68 % anual la población se duplica cada 19 años; el rendimiento agrícola no lo hace. La Revolución Verde multiplicó rendimientos por dos o tres en cuatro décadas, no cada diecinueve años. El resultado no serían 38 mil millones hambrientos, sino la reaparición de la mortalidad por hambruna como variable dominante mucho antes de 2024, probablemente ya en los años 70 u 80. Suponiendo que el alimento existiera, el nitrógeno reactivo, la deforestación para tierra arable y las emisiones de carbono operarían a una escala categóricamente distinta: el presupuesto de carbono compatible con un clima estable se habría agotado décadas atrás.

En lo económico hay que corregir una intuición habitual: pensar que esta población envejece. Una población que se duplica cada 19 años es demográficamente muy joven, con edad mediana por debajo de 20 años. El problema no sería el exceso de ancianos sino el exceso de jóvenes sin empleo formal que absorber. Y si el stock de capital (viviendas, escuelas, hospitales, infraestructura) no crece al 3.68 % anual, el capital por persona cae año con año: empobrecimiento estructural sostenido pese al crecimiento agregado del PIB. Es el escenario malthusiano en su versión de capital, no solo de tierra.

El contraargumento honesto

No todo apunta al colapso. Más gente es también más cerebros: la línea de Kremer y Julian Simon sostiene que 38 mil millones generarían más innovación, no menos, y que la restricción de recursos se resolvería con tecnología más rápido. La evidencia real es ambigua: la innovación escala con población, pero la degradación ecológica también, y no está resuelto cuál gana. Una publicación seria incluye este contrapunto en lugar de asumir el colapso como única salida.

El mecanismo de concurrencia de crisis

La intuición, con una analogía

Piensa en un hospital con cierto número de camas de urgencias. Puede atender un accidente grave sin problema. Puede con dos. El día que llegan cinco a la vez, la atención de uno le quita recursos a los demás y el sistema se satura, aunque el hospital nunca «se quedó sin medicina». Las civilizaciones colapsan igual: no por agotar un recurso, sino por quedarse sin margen el día que varias crisis llegan juntas.

Con más rigor, el mecanismo tiene cuatro piezas. Primera, la reserva que se encoge: la población se duplica cada 20 años pero la infraestructura crece más lento, así que el margen por persona para absorber un golpe se adelgaza sin parar. Segunda, la independencia de los golpes: una sequía, una plaga de cultivo, un brote y un choque energético no se coordinan entre sí. Tercera, la coincidencia: la probabilidad de que dos crisis caigan en la misma ventana crece rápido cuando cada una se vuelve más frecuente, y se vuelven más frecuentes cuando hay más gente y más densidad. Cuarta, la saturación: el sistema solo puede responder a unas cuantas crisis a la vez, y ese número baja cuando baja la reserva.

Las dos curvas apuntan en direcciones opuestas: la capacidad de respuesta baja con el tiempo mientras la carga de crisis sube con la densidad. El colapso no es un evento, es el punto donde se cruzan. Y ese cruce llega bastante antes de tocar cualquier límite físico: no hace falta quedarse sin comida, basta con que llegue el año en que la sequía, el brote y el choque energético caen juntos sobre un sistema sin reserva para los tres.

La capacidad de respuesta desciende y la carga de crisis asciende; el cruce marca la ventana de fractura, entre los años 90 y 2000 en el escenario congelado.

Los valores del eje son ilustrativos, no medidos: no existe una unidad empírica de «crisis simultáneas» ni un dato de «reserva del sistema». Lo formalizado con rigor es la forma del mecanismo (dos curvas de pendiente opuesta cuyo cruce depende de densidad, reserva y tecnología), tomada de Tainter y de la teoría de resiliencia de sistemas. Las cifras son didácticas.

Hasta cuándo habría durado

En el escenario de fecundidad congelada, la fase crítica se abre en los años 70-80: es cuando el Club de Roma publica Los límites del crecimiento y ocurren las crisis del petróleo, la primera señal de que la holgura energética se agotaba. En el mundo real esa fase se desactivó porque la fecundidad y la tecnología se movieron; en el escenario congelado no existe esa válvula. De ahí a un colapso en cascada (no extinción, sino pérdida de la organización a gran escala y retroceso a unidades más locales) el rango defendible es de una a tres décadas: entre los años 90 y 2020. Por eso la cifra de 38 mil millones funcionando en 2024 no describe un desenlace posible, sino un límite que el propio sistema habría impedido alcanzar.

La conclusión honesta: en el escenario de natalidad congelada, la civilización habría chocado con su prueba de crisis simultáneas entre tres y cinco décadas antes de llegar a los 38 mil millones. Ese número nunca se habría alcanzado. Y colapso no significa extinción: significa perder el mundo conectado (comercio global, cadenas de suministro, grandes estados) y volver a vivir más local y más pobre. Roma no desapareció; se volvió campo.
9

Qué nos dice el modelo

Tres frases para cerrar, con lo que el ejercicio demuestra y lo que solo sugiere.

El modelo deja algo claro y verificable: la variable que decide cuántos seríamos es la natalidad, no la mortalidad. Quitar las grandes enfermedades crónicas añade poco más de mil millones de personas, porque salva sobre todo a quienes ya no van a tener hijos. Congelar la natalidad en su nivel de 1950 multiplica la población más de diez veces respecto a ese efecto. Ese contraste es el hallazgo central, y se sostiene con la aritmética que puedes reproducir en los anexos.

De ahí se sigue una lectura defendible: la caída de la natalidad no fue un lujo cultural de países ricos, sino la variable que mantuvo a la población dentro de lo que la ecología y la infraestructura podían sostener. Los capítulos 4 y 8 muestran las dos caras de lo mismo: con natalidad real, un mundo de unos 20 mil millones tensionado pero imaginable; con natalidad congelada al máximo, un techo de 38 mil millones que ningún sistema físico habría dejado existir.

La distinción que importa: que la baja natalidad haya evitado un choque contra los límites del planeta no significa que exista para evitarlo. Una variable puede cumplir una función sin haber sido diseñada para ella. El modelo demuestra la primera parte; la segunda, la idea de un propósito o una «respuesta» deliberada del sistema, es interpretación, no cálculo, y conviene tratarla como tal.

Población real y TGF: estimaciones de la División de Población de la ONU, interpoladas anualmente. Participaciones por causa: OMS y GBD, puntos medios de rangos. Espermatozoides: Levine et al., Human Reproduction Update, 2017 y 2022. Infertilidad: OMS, 2023. Muertes por desesperanza: Case y Deaton. El modelo es una extrapolación demográfica estilizada, no una proyección; omite migración, cambios en la edad media de maternidad y crisis de mortalidad.

Anexos metodológicos

Formalización del modelo demográfico usado en la sección interactiva, tabla de parámetros y fuentes verificadas. Las ecuaciones describen el mecanismo del modelo; los supuestos del escenario se declaran como tales, sin afirmar su validez empírica.

A.1

Notación

P(t)
población mundial en el año t, en miles de millones.
P₀
población inicial en t₀ = 1950; se fija en 2.53 (WPP 2024).
F
tasa global de fecundidad, hijos por mujer.
s(t)
probabilidad de supervivencia de una niña hasta el final de su edad reproductiva.
f
fracción de nacimientos que son mujeres ≈ 0.4886 (razón de sexos al nacer ~105 niños/100 niñas).
R₀(t)
tasa neta de reproducción: hijas por mujer que sobreviven hasta reproducirse.
T
longitud generacional media, en años (valor base 29).
r(t)
tasa intrínseca de crecimiento anual.
m
fracción de muertes crónicas retiradas en el escenario (0 a 1).
A(t)
acervo adicional de personas mayores retenidas por esa reducción.
K
capacidad de carga en el freno logístico opcional.
A.2

Núcleo demográfico estándar

La tasa neta de reproducción convierte la fecundidad en el número de hijas que sobreviven hasta reproducirse:

(1)R0(t) = F · f · s(t)

Una población estable crece por un factor R₀ cada generación de duración T. Convertir ese factor por generación a una tasa anual continua es tomar el logaritmo natural y dividir entre T:

(2)r(t) = ln R0(t) / T = ln[ F · f · s(t) ] / T

Con el crecimiento anual definido, la población evoluciona de forma exponencial entre pasos. En forma discreta anual:

(3)P(t+1) = P(t) · er(t)

Verificación numérica del caso base: con F = 5, f = 0.4886, s ≈ 0.95 se obtiene R₀ ≈ 2.32; con T = 29, r = ln(2.32)/29 ≈ 0.0290, es decir 2.9 % anual. El tiempo de duplicación asociado es ln 2 / r ≈ 23.9 años, coherente con la aproximación de la regla del 70.

La supervivencia s(t) sigue una trayectoria histórica creciente (0.80 en 1950 → 0.95 desde 1990), atribuible a vacunación y saneamiento. Es independiente del parámetro m, que actúa sobre causas crónicas de edad avanzada.

A.3

Término de mortalidad crónica supuesto del escenario

El escenario retira una fracción m de las muertes por causas crónicas. Esas muertes ocurren mayoritariamente después de la edad reproductiva, de modo que no modifican r(t) en la ecuación (2). Su efecto se modela como un acervo aditivo de personas que, de otro modo, habrían muerto. Se aproxima como una fracción de la población que crece linealmente en el tiempo, proporcional al peso demográfico del grupo de edad avanzada:

(4)A(t) = m · κ(t) · P(t),   con  κ(t) = κmáx · (t − 1950) / (2024 − 1950)

κ(t) representa la fracción de la población en edades donde las causas crónicas dominan la mortalidad. En el modo de fecundidad bloqueada, la población es demográficamente joven y κmáx se fija en 0.075; en el modo de fecundidad real, la estructura envejece y κmáx sube a 0.20. La población observada del escenario es entonces:

(5)Pobs(t) = P(t) + A(t) = P(t) · [ 1 + m · κ(t) ]

Este término es una estilización, no una tabla de vida por cohortes. Reproduce el orden de magnitud del acervo de personas mayores retenidas, pero no distingue edades individuales ni causas específicas. Es el componente del modelo con mayor incertidumbre estructural.

A.4

Freno logístico opcional estándar

Cuando se activa el freno endógeno, el crecimiento se amortigua en proporción a la distancia entre la población y la capacidad de carga K, según la forma logística clásica:

(6)P(t+1) = P(t) · er(t) · [ 1 − P(t)/K ]

Cuando P ≪ K el factor entre corchetes tiende a 1 y se recupera el crecimiento exponencial de (3); cuando P → K el exponente tiende a 0 y la población se estabiliza. Sirve para separar el techo puramente aritmético del escenario de una trayectoria con retroalimentación por recursos.

A.5

Parámetros y valores base

SímboloDescripciónValor baseRango explorable
P₀Población en 19502.53 mil Mfijo
FFecundidad bloqueada5.01.5 – 6.5
fFracción femenina al nacer0.4886fijo
s(t)Supervivencia a edad reproductiva0.80 → 0.95fijo (histórico)
TLongitud generacional29 años24 – 34
mReducción de muertes crónicas0.900 – 1
κmáxPeso máx. de edad avanzada0.075 / 0.20según modo
KCapacidad de cargadesactivado10 – 30 mil M

Resultado del caso base (F = 5, m = 0.90, T = 29, sin freno): población observada 2024 ≈ 19.5–20 mil M, de los cuales el grueso proviene del núcleo de fecundidad (ec. 2–3) y ~1.3 mil M del término de acervo (ec. 4). Con fecundidad real (modo alterno) el núcleo reproduce la curva observada y el término de acervo aporta ~1.5 mil M, dando ≈ 9.7 mil M.

A.6

Alcance y límites del modelo

El núcleo demográfico (A.2, A.4) es matemática estándar de crecimiento poblacional. El término de mortalidad (A.3) y la elección de un escenario de fecundidad bloqueada son supuestos del ejercicio, no resultados de la literatura. El modelo no incorpora estructura por edades explícita, migración internacional, cambios en la edad media de maternidad, ni crisis de mortalidad (hambrunas, epidemias, conflictos). No es una proyección demográfica ni un pronóstico contrafactual validado: es una herramienta para hacer visible cómo cada palanca (fecundidad, mortalidad crónica, freno de recursos) contribuye por separado al resultado agregado.

A.7

Fuentes

Todas verificadas contra la publicación original. Fecha de consulta: 14 de septiembre de 2026.

Naciones Unidas, División de Población. World Population Prospects 2024. Población mundial 8.2 mil M en 2024; TGF global 2.25; nivel de reemplazo proyectado para 2036; pico de 10.3 mil M hacia 2084. population.un.org/wpp · Resumen de resultados (PDF)
Organización Mundial de la Salud. The top 10 causes of death (datos 2021). La cardiopatía isquémica es la principal causa mundial, ~13 % de las muertes totales; 7 de las 10 primeras causas son enfermedades no transmisibles. who.int
Organización Mundial de la Salud. Noncommunicable diseases. Las enfermedades no transmisibles concentran aproximadamente el 74 % de las muertes a nivel global (no solo en países de ingresos altos). who.int
Levine H, Jørgensen N, Martino-Andrade A, et al. Temporal trends in sperm count: a systematic review and meta-regression analysis of samples collected globally in the 20th and 21st centuries. Human Reproduction Update, 2023 (dmac035, publicado en línea nov. 2022). Caída del 51.6 % en concentración y 62.3 % en recuento total de espermatozoides entre 1973 y 2018 en hombres no seleccionados de todos los continentes; el ritmo de descenso se duplicó tras el año 2000. academic.oup.com · PubMed
Nota: circula también la cifra de 59 %, que corresponde al estudio de 2017 (1973–2011, región NEA); la estimación global vigente es 51.6 %.
Levine H, Jørgensen N, Martino-Andrade A, et al. Temporal trends in sperm count: a systematic review and meta-regression analysis. Human Reproduction Update, 2017; 23(6):646–659. Primer metaanálisis; caída del 50–60 % en Norteamérica, Europa, Australia y Nueva Zelanda entre 1973 y 2011. academic.oup.com
Organización Mundial de la Salud. 1 in 6 people globally affected by infertility (4 abr. 2023). Prevalencia de infertilidad a lo largo de la vida: 17.5 % de la población adulta (dato de 2022); 17.8 % en países de ingresos altos, 16.5 % en países de ingresos bajos y medios. who.int
Case A, Deaton A. Rising morbidity and mortality in midlife among white non-Hispanic Americans in the 21st century. PNAS, 2015; 112(49):15078–15083. Reversión de la mortalidad de mediana edad desde ~1999, atribuida a sobredosis, suicidio y enfermedad hepática alcohólica. pnas.org
Case A, Deaton A. Deaths of Despair and the Future of Capitalism. Princeton University Press, 2020. Marco conceptual de las «muertes por desesperanza». press.princeton.edu
Institute for Health Metrics and Evaluation. Global Burden of Disease Study 2021. Cardiopatía isquémica: 8.99 M de muertes en 2021; enfermedades no transmisibles ~74 % de la mortalidad global; participaciones por causa usadas en la sección 1. healthdata.org
Datos sobre las tres olas de la crisis de opioides (pastillas 1999, heroína 2010, fentanilo 2013): U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Understanding the Epidemic. La cifra del mercado de reproducción asistida (~30 000 M USD anuales) proviene de estimaciones de mercado y no se verificó de forma independiente en estos anexos.